A pesar de que se consideraba que la llegada de la inyección directa marcaría el fin de la inyección indirecta, los resultados demuestran que, por sí solas, ambas tecnologías son imperfectas. Lo mejor para el motor es, más bien, la combinación de las dos.  En el presente artículo, Julio Huamán, docente del Centro de Capacitación de la Asociación Automotriz del Perú (AAP) menciona las ventas y desventajas de la inyección dual:

Cargas

“Aunque se puede conseguir una combinación de ambas inyecciones con patrones de funcionamiento muy diferentes, podemos generalizar su uso en términos de carga, es decir, la inyección indirecta ofrece la mejor carburación a cargas bajas y medias, mientras que la inyección directa a cargas altas y medias.

La inyección directa reduce las emisiones de escape, porque se pueden controlar mejor la sincronización y la cantidad de combustible inyectado. Contribuye también a controlar con precisión la detonación de la mezcla, para lograr relaciones de compresión más altas, sin autoencendido.

Estos motores de doble inyección funcionan irrigando el combustible en el colector de inyección, como en un motor de inyección indirecta, y directamente en la cámara de combustión, como en un motor de inyección directa.

Lo mejor

Esta solución ofrece lo mejor de ambas tecnologías. Mejor apagado con inyección indirecta a cargas bajas y medias y mejor control de la detonación de la mezcla con inyección indirecta”, concluye el profesor Julio Huamán, quien es mecánico automotriz, dedicado a la docencia técnica en SENATI.